Las cuotas raciales: una discriminación

Sergio Villalta Libertad Leave a Comment

Por: Sergio Villalta

Muy recientemente se presentó una iniciativa de ley bajo el expediente número 21.499 para que el 7% de las plazas que queden vacantes en las instituciones públicas, sean asignadas a personas afrodescendientes, siempre que la persona cumpla con los requisitos exigidos para el puesto. (1)

Esto significa que en igualdad de condiciones deberá preferirse al afrodescendiente por sobre la persona que no lo es, hasta que se llegue a cumplir con la cuota de ese 7% en cada institución pública.  

¿Una discriminación “positiva”? 

El proyecto de ley va a crear una discriminación a favor de las personas afrodescendientes – pero a la vez una discriminación en contra, de las personas que no son afrodescendientes.  

Desde la oposición en la Asamblea Legislativa se le criticó al proyecto de ley, porque la iniciativa dejaba de lado a otras “minorías” como los indígenas, los orientales, etc. (2)

Lo cual evidencia que la oposición al proyecto de ley se realizó porque las cuotas raciales no estaban lo suficientemente extendidas a otros grupos, no porque se miraran como discriminatorias. 

El principal problema de las leyes que crean cuotas raciales es que asumen que en la sociedad existe un campo de juego desigual para cierto grupo minoritario.  

Es decir, a priori se estima que las personas discriminan de forma sistemática y constante en contra de un grupo racial específico; ya sean los afrodescendientes, los orientales, los índígenas, etc.  

Sin embargo, ¿dónde está la evidencia científica de que esto sea así? Incluso si diéramos por un hecho que, sí existe esa discriminación racial, ¿por qué deberíamos de asumir que la solución sea discriminar en contra de otro grupo?  

Es decir, ¿por qué debemos suponer que la cura para la discriminación racial, sea otorgarle un privilegio a un grupo minoritario y discriminar en contra de las personas que pertenecen al grupo racial mayoritario?  

¿Acaso debemos pensar que existe una discriminación “positiva” que se contrapone a otra discriminación “negativa”? ¿No es discriminar, siempre una discriminación?   

Además, cuando se legisla para permitir que una persona obtenga un empleo porque pertenece a una minoría racial, ¿no se está fortaleciendo el estereotipo racial? 

La llamada “acción afirmativa” o “discriminación positiva” a favor de las minorías raciales supone que esa minoría es inferior (por la razón que sea), al grupo racial mayoritario, por consiguiente, necesita de una cuota para lograr lo mismo que otros pueden lograr sin esa cuota racial. 

Porque si no se partiera de ese supuesto de inferioridad, ¿para qué otorgarle una cuota a esa minoría? Pero entonces, ¿no se estará creando y fortaleciendo mediante este tipo de leyes una cultura de inferioridad en los grupos raciales minoritarios?   

Un hecho aleatorio 

Que se nazca como blanco, negro, oriental o indígena es un hecho aleatorio. Para la persona es algo fuera de su control, por tanto, sin mérito alguno. 

Porque el mérito es aquel valor digno de reconocer por el esfuerzo. Pero, para que exista ese esfuerzo debe primero haber trabajo y empeño. 

Para una peculiaridad biológica no existe mérito alguno. Tampoco debería existir orgullo para algo totalmente fuera del control de la persona como lo es su raza. 

Las leyes que crean cuotas raciales nos denigran a todos, en especial a las minorías raciales. Porque colocan un accidente biológico por sobre el merecimiento, el talento y la virtud de la persona.