Legalicemos el emprendedurismo y la innovación

Andrés Ignacio Pozuelo Liberalismo Leave a Comment

Liberalicemos la educación para que los jóvenes puedan escoger instituciones educativas y programas técnicos, de acuerdo con sus necesidades económicas y vocacionales.

Desregulemos todo el sistema de propiedad para que abrir un negocio sea tan fácil como abrir una cuenta de Facebook.

Hagamos atractiva la inversión en empresas de capitalización nacional, reduciendo los impuestos corporativos.

Eliminemos barreras de entrada a negocios, reduciendo aranceles de importación de bienes y eliminando regulación proteccionista, que favorece a grupos económicos grandes.

Establezcamos como precepto básico, que toda innovación debe considerarse legal y libre hasta que se pruebe irrefutablemente que requiere de regulación precautoria.

Desregulemos la banca para que la bancarización y el crédito se conviertan en una verdadera herramienta de desarrollo y no el calvario regulatorio que es actualmente.

Reduzcamos el riesgo estatal, vendiendo activos del Estado y reduciendo el tamaño del aparato estatal.

Cerremos embajadas en todo el mundo y empoderemos a los empresarios para que se conviertan en los verdaderos embajadores del país.

Reduzcamos los costos del empleo, flexibilizando la jornada laboral y reduciendo las cargas sociales redistributivas.

Reduzcamos el riesgo inflacionario eliminado la moneda inútil (el colon).

Eliminemos el poder detrás de un escritorio de los burócratas, eliminando trámites previos improductivos específicos para cada actividad.

Todos somos consumidores y usuarios tecnológicos, pero muy pocos somos creadores/productores tecnológicos. En la medida que más personas en una sociedad se conviertan en creadores, el bienestar y la prosperidad de todos tiende a mejorar; y a la vez, las instituciones que surgen de esta sociedad de creadores serán más evolutivas y eficientes.

Conocimiento técnico/tecnológico, herramientas, e incentivos de mercado; son los factores que mueven la destrucción creativa necesaria para mantener la innovación constante y una prosperidad creciente.

Pero solo a base de libertad económica, con impuestos bajos y uniformes, baja regulación, y acceso a mercados, se pueden generar los incentivos de mercado necesarios para que esta sociedad surja en Costa Rica.