Un estudio conducido por el National Institute of Health (2011), observó que existen diferencias neurológicas observables entre los cerebros de personas conservadoras y liberales (progresistas en la acepción latinoamericana), es decir, aparte del entorno cultural, parece que existen predisposiciones biológicas que influyen en nuestra orientación política, al menos en temas sociales.

You must be logged in to post a comment.