Mejores condiciones laborales

Antonio FernándezAntonio Fernández

Durante la primera semana del año 2024 se discutieron en comisiones legislativas proyectos de ley para otorgar una tercera semana de vacaciones pagadas al año.  También salió a relucir otra propuesta para establecer las jornadas ordinarias diurnas en 40 horas a la semana.

¿Por qué algunos vemos con precaución tales medidas?  La mayoría de costarricenses son trabajadores y no empresarios, la mayoría de las personas serían más felices trabajando menos horas y ganando lo mismo.  ¿Pero tendrían estas medidas impacto sobre la competitividad y costo de la vida?

Empecemos por una cuestión fundamental: ¿tiene un funcionario público derecho a cambiar las reglas del juego (Código de Trabajo) de forma unilateral sin importar la opinión del sector productivo?

Es cierto que algunos países europeos han reducido jornadas ordinarias a 35 o 37,5 horas, también que en Estados Unidos son de 40 horas y que Chile y Colombia han dado pasos en esa dirección, pero es pronto para analizar los resultados.

Informalidad y competitividad

Los derechos laborales generalmente se cumplen en el sector formal, y cuando no, existe la posibilidad de hacer denuncias.  Pero Costa Rica tiene en la última década un amplio sector informal que oscila entre el 37% y 50% de empleos del país.

Muchas personas en informalidad no cuentan con seguro médico, ni cesantía (pueden quedar en la calle de un día a otro), trabajan hasta 10 o 12 horas al día y apenas logran subsistir.

¿Por qué esas personas trabajan en esas condiciones?  Primeramente, por necesidad (mejor algo que nada), y segundo porque quienes recurren a sus servicios tienen una limitada capacidad económica (productos y servicios para clase media-baja y baja).

En los últimos años Costa Rica se ha convertido en un país excesivamente caro, no únicamente para quienes vivimos y debemos pagar bienes y servicios básicos, sino para quienes tienen negocios en Costa Rica.

Con la dinámica del tipo de cambio del dólar (que cayó drásticamente en un corto periodo y se ha mantenido muy bajo), cada dólar que ingresa al país tiene menor poder adquisitivo, y quienes exportan bienes y servicios (adquiridos en dólares) han visto reducidos sus ingresos mientras sus costos operativos se han mantenido o aumentado.

¿Qué podría ocurrir en el sector informal si aumenta el costo de la vida debido a condiciones laborales impuestas por el Estado a empresas?  ¿Qué impacto se tendría sobre el sector productivo del país?

¿Qué es lo mejor?

Quienes defienden el aumento de vacaciones pagadas y las jornadas laborales más cortas argumentan que dichas condiciones aumentarían el nivel de productividad de los trabajadores al otorgarles mayor calidad de vida.

Si lo anterior es cierto, entonces las empresas tendrían un beneficio al otorgar estos beneficios.  ¿Por qué en vez de iniciar imponiendo las condiciones vía legal, por qué no instar a que las empresas voluntariamente establezcan estas condiciones y evalúen los beneficios y costos?

Algunos no estamos en contra de que las personas trabajadoras vivan mejor, sino que nos preocupa que únicamente se busque seguir la tendencia de otros países sin evaluar su impacto.  No todos los países tienen las mismas regulaciones, cultura ni nivel económico.