Enfrentemos la realidad de nuestras entidades públicas

Andrés Ignacio PozueloAndrés Pozuelo

Yo he insistido que todas las instituciones basadas en el sistema de reparto y creadas en el siglo pasado como la Caja Costarricense de Seguro Social, el Ministerio de Educación Pública, y muchas más, no solo están obsoletas, sino que, nacieron mal concebidas desde el inicio.

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Ante esto, hay gente que argumenta que, dado que en el pasado estas instituciones funcionaron, no hay razón por la cual no se puedan arreglar para que funcionen ahora.

Pero este es un mal argumento dado que estas instituciones siempre funcionaron mal. En el pasado, las expectativas y necesidades de la gente era muy básicas y ¡la gente se conformaba con crema de rosas. Así que, los servicios mínimos, eran suficientes para mantener a la gente contenta.

Pero hoy en día, las exigencias de los usuarios son mayores tanto, en salud como educación, debido al avance tecnológico. Además, los mismos empleados públicos buscan un estándar de consumo mayor y sus exigencias de ingreso han aumentado.

Dado que la productividad país no ha aumentado en la misma proporción que las expectativas de la población y el gasto institucional, hemos cubierto el hueco con deuda externa, sin hacer cambios estructurales a las instituciones.

Es obvio que esto no es sostenible y si no aceptamos esta realidad, en un tiempo no muy largo, nos veremos enfrentados a una crisis de magnitudes incalculables.