¿Por qué existe el contrabando de cigarrillos?

Sergio VillaltaSergio Villalta

Por: Sergio Villalta

Según una reciente noticia, para las autoridades panameñas, Costa Rica es uno de los países que mejor paga por los cigarrillos de contrabando. (1)

Por su parte, la Cámara Costarricense-Norteamericana de Comercio, estima que entre las loterías, licores, cigarrillos y lácteos el mercado de contrabando llega a más de $885 millones al año. (2)

Recientemente se destruyeron 11 millones cigarrillos que entraron de contrabando al país. (3) Además, de acuerdo con los datos de la Policía de Control Fiscal desde el año 2016 hasta el mes de julio de 2023 se han decomisado 977 millones de cigarrillos de contrabando. (4)

¿Por qué el mercado “ilegal” de cigarrillos parece crecer? ¿Por qué en el país los consumidores están dispuestos a pagar por cigarrillos de contrabando?

El impuesto sobre los cigarrillos

Para entender lo que sucede hay que recordar la llamada “Ley General de Control del Tabaco y sus Efectos Nocivos en la Salud” (ley N° 9028) que se aprobó con la intención de llevar a la práctica el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud.

Dicho convenio fue aprobado por la Ley N.º 8655, de 17 de julio de 2008, con el objeto de “controlar el consumo de tabaco”. Entre los objetivos de la ley estaba el “combatir el comercio ilícito” de cigarrillos, además, prohibió de forma total la publicidad del tabaco.

Como si fuese poco, la ley además estableció un impuesto de veinte colones por cigarrillo, lo cual elevó por los cielos el precio final en la venta de una caja de cigarrillos.

¿Qué sucede cuando el gobierno interviene?

Al imponer mediante la ley un tributo a cada cigarrillo el Estado fijó un precio más alto del establecido por el mercado. Esto se hizo con el propósito, según sus autores, de bajar el consumo de cigarrillos.

Lo que logró la ley, algo muy evidente al cabo de los años, fue crear un enorme “mercado negro”; donde los consumidores logran recuperar mediante el contrabando el poder que les fue expropiado por el Estado.

Explica el literato Albert J. Nock:

“Cuando el Estado interviene para fijar salarios o precios, o para prescribir las condiciones de competencia, virtualmente le dice al emprendedor que no está ejerciendo el poder social de la manera correcta, y por tanto, propone confiscar su poder y ejercerlo según el propio juicio del Estado sobre lo que es mejor.” (5)

Las consecuencias de la ley

Debido al alto precio de los cigarrillos (como consecuencia del impuesto creado por la ley N° 9028), ahora se importan de manera informal millones de cigarrillos, que llegan de diversos países como Vietnam, Singapur, India, etc.

Esto demuestra que el gobernante nunca puede eliminar por completo las fuerzas del mercado. Una ley draconiana en contra de un producto legal, produjo un mercado libre (informal), y gracias al contrabando, las personas pactan libremente un precio sin padecer la coerción estatal.

Este año la prensa informó que en ciertas provincias el porcentaje de cigarrillos de contrabando que se consumen llega al 65%. (6) ¿Por qué sucede esto?

La razón es porque el vendedor está dispuesto a escapar de las garras del fisco para obtener su venta y obtener un ingreso. Mientras que los compradores están dispuestos a pagar menos impuestos para comprar un cigarrillo a menor precio. En tal sentido, ambos ganan.

El contrabando

El contrabandista siempre será representado como un criminal, porque el Estado nunca tolera que alguien escape a su poder de imperio. Explica Martín Juno:

“Ciertamente, el contrabando es ilegal, pero al mismo tiempo rebosa de justicia social.” (7)

Se dice que el contrabando de cigarrillos representa una pérdida para el fisco de 38 billones de colones (8) Lo que no se dice, es que esa cifra representa un merecido ahorro para el consumidor y un necesario ingreso para que el vendedor pueda mantener a su familia.