Señora diputada: los impuestos no generan crecimiento

Sergio VillaltaSergio Villalta

Por: Sergio Villalta

La diputada Pilar Cisneros dijo que el aumento de los impuestos hasta el tope del 30%, a las pequeñas y medianas empresas, les ayudará a crecer y servirá de “estímulo”. (Ver nota aquí)

Los impuestos tienen efectos perjudiciales para todos. Sin embargo, para las micro, pequeñas y medianas empresas los impuestos son triplemente perniciosos.

Efectos inmediatos

Primero, las pequeñas empresas generalmente operan con márgenes de utilidad muy estrechos. Además, tienen un acceso muy limitado a los mercados de capital y de crédito.

Los impuestos reducen los recursos disponibles para el pequeño emprendedor. Con menos recursos, disminuye su capacidad para reinvertir.

Cuando al microempresario se le aumenta la carga tributaria, entonces, se ve obligado a destinar una gran parte de su capital para pagar ese nuevo impuesto.

Por esta razón los impuestos descapitalizan en mayor grado a las pequeñas empresas y les disminuye su capacidad de crecimiento.

Con poco capital para reinvertir no pueden ampliar su capacidad de operación. Tampoco pueden contratar nuevos empleados, ni reemplazar sus bienes de capital, valga decir, dejan de ser competitivos muy rápidamente.

Efectos a largo plazo

Existe otra desventaja a largo plazo. ¿Para qué se crea una microempresa? ¿Por qué arriesgar el dinero propio en algo que nadie sabe si funcionará?

Lo que mueve al emprendedor es la posibilidad de obtener una utilidad. Esa ganancia es la recompensa por su esfuerzo. Es el premio que obtiene por arriesgar su dinero en algo que nadie le garantiza el éxito.

Si se aumentan los impuestos sobre esa ganancia, se reduce la recompensa por el esfuerzo de emprender. A menor recompensa, menor será el incentivo para invertir y menor será el número de nuevas empresas.

Para la sociedad esto significa un grave retroceso. Porque a menor inversión, menor será la cantidad de emprendimientos, menor será la creación de nuevos empleos y menor será la prosperidad económica para todos. Especialmente para los desempleados y los más pobres.

La concentración del mercado

Finalmente, aumentar los impuestos para los pequeños, a largo plazo conduce a una posible concentración del mercado. Porque las grandes empresas tienen una mayor capacidad de absorber el golpe que significa un aumento de impuestos.

Siendo los impuestos un costo no asumido voluntariamente, las grandes empresas pueden distribuir ese costo a lo largo y ancho de su cadena de producción.

También cuentan con un margen de maniobra más amplio para absorber ese costo de manera interna y no trasladarlo al consumidor. El pequeño productor no cuenta con ese espacio, ni con la misma capacidad para asimilar el golpe.

Sin embargo, hagamos un ejercicio mental: asumamos que la señora diputada está en lo correcto. Si aumentar los impuestos hasta el 30% ayuda a las pequeñas empresas, ¿por qué no aumentar el impuesto hasta el 45%?

Si el 30% ayuda, el 45% ayudaría más. ¿Y por qué no al 60% o al 80%? El disparate salta a la vista. No hace falta gastar más el teclado para señalar el absurdo.

Se le atribuye a Albert Camus esta frase: “La estupidez insiste siempre”.

La irracionalidad y la ignorancia son tercas. Son tan obstinadas que se resisten a la lógica, especialmente con algunos legisladores.