¡Dolaricemos ya!

José Joaquín FernándezJosé Joaquín Fernández

Desde su creación, el Banco Central de Costa Rica nos ha empobrecido. ¡Cerrémoslo!

Por José Joaquín Fernández.

El precio del dólar en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex) se cotizaba en ₡696,76 el 21 de junio de 2022. Para el 31 de julio de 2026, el dólar se ubicaba en ₡451,10. Esto representa una apreciación abrupta del colón del 35% en un período relativamente corto. Resulta igual de perjudicial que el tipo de cambio suba a ₡700 o que caiga hasta ₡450. No cabe duda de que enfrentamos una inestabilidad cambiaria.

La caída del precio del dólar ha provocado una pérdida de competitividad que está afectando gravemente al sector productivo, especialmente a aquellos sectores cuyos ingresos se generan en dólares, pero cuyos costos de producción se expresan en colones. Entre estos sectores destacan el exportador, el turístico y la inversión extranjera directa (IED). Esta pérdida de competitividad ha llevado a una desaceleración del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) desde mediados de 2023.

La solución a la inestabilidad cambiaria no radica en la intervención gubernamental en el mercado cambiario, como algunos proponen porque la intervención agrava la situación. Por tanto, debemos apostar por soluciones basadas en el mercado y la libre competencia.

La única solución sostenible para enfrentar la volatilidad del tipo de cambio es cerrar el Banco Central de Costa Rica (BCCR), permitir la libre oferta y demanda de dinero, replicando un sistema monetario sin banca central como el de Panamá, y desregular el sistema financiero de manera similar.

En Panamá, la Constitución no impone el uso del dólar ni de ninguna otra moneda; el dólar se utiliza porque fue elegido de forma voluntaria. En Costa Rica, casi el 100% de la riqueza financiera está en colones y dólares, con una proporción significativa en dólares. Por lo tanto, si cerráramos el BCCR, lo más probable es que el libre mercado impulse el dólar como moneda circulante, y no otra divisa como el euro.

Al cerrar el BCCR y dolarizar la economía eliminamos de manera definitiva el riesgo cambiario y la volatilidad del precio del dólar, factores que afectan negativamente al sistema productivo. Además, la existencia de un tipo de cambio genera distorsiones y costos innecesarios para la economía.

Otra ventaja de cerrar el BCCR y dolarizar es que permitiría a todos los costarricenses acceder a tasas de interés en dólares, que son significativamente más bajas que las actuales en colones. Esto impulsaría el crecimiento económico y mejoraría el bienestar general. ¿Por qué aceptar que el gobierno imponga un Banco Central que mantiene tasas altas en colones, cuando con la dolarización podríamos acceder a tasas más bajas en dólares?

Además, al eliminar el BCCR acabaríamos con la inflación y sus graves consecuencias, como la desaceleración del crecimiento económico, el aumento del desempleo y el deterioro en la distribución del ingreso.

Entre 1982 y 2022, la inflación promedio anual en Costa Rica fue del 10,4 %, mientras que en Panamá, que no cuenta con banco central, la inflación durante el mismo período fue apenas del 1,8 %. Debemos recordar que la inflación solo ocurre cuando la emisión de dinero crece más rápido que la producción. En otras palabras, el BCCR (El gobierno) ha sido el único responsable de la inflación en Costa Rica.

Como dijo Milton Friedman, premio Nobel de Economía: “La inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario, en el sentido de que solo puede ser causada por un aumento más rápido en la cantidad de dinero que en la producción”. La inflación es como agregar más agua a la sopa, lo que diluye su sabor. De la misma forma, inyectar más dinero en la economía solo diluye el valor del dinero y reduce su poder adquisitivo.

Panamá no tiene banco central. Es decir, en Panamá la oferta monetaria no está controlada por un burócrata como en Costa Rica, sino por las fuerzas del mercado, y como resultado, la inflación histórica promedio anual de Panamá es la más baja de América Latina, incluso menor que la de Estados Unidos.

Quienes deseen profundizar en cómo la inflación es generada exclusivamente por el banco central, los invito a descargar gratuitamente mi libro: “Inflación, dolarización y criptomonedas”. En él también analizo las consecuencias negativas de la inestabilidad de precios y las ventajas de cerrar el BCCR.

La banca central no aporta beneficios al pueblo costarricense. Solo los gobernantes se benefician de su existencia porque les permite financiar el gasto público mediante la emisión monetaria. Además, les facilita pagar favores políticos colocando a sus colaboradores y amigos en los lucrativos cargos del ente emisor.

Desde su fundación en 1950, el BCCR ha contribuido al empobrecimiento de Costa Rica, condenándola a la inflación, al riesgo cambiario y a tasas de interés innecesariamente altas en colones. El BCCR es un claro ejemplo del fracaso del Estado y de la ineptitud burocrática.

En economía, no existe justificación para la banca central. Como afirmó F. Hayek, premio Nobel de Economía, en su libro “Denationalisation of Money”: “No encuentro en la literatura económica nada que justifique que el gobierno tenga el monopolio de la emisión de dinero [banca central]. … Tiene todos los defectos de todo monopolio”.

Desde su creación, el BCCR ha empobrecido al país. Por eso, ¡es hora de cerrarlo y dolarizar la economía!