El comunismo y el aborto

Sergio Villalta Libertad Leave a Comment

El comunismo tiene una larga historia con relación a la promoción del aborto. Exactamente hace 100 años (1920) Lenin firmó el decreto titulado: “Sobre la protección de la salud de la mujer“.

En el edicto se declaraba al aborto como un “derecho” de la mujer y se decretó que debía ser enteramente gratuito.

El aborto en la URSS

Sobre cómo se impulsó el aborto en la URSS es muy ilustrativo lo que escribió Margaret Sanger, quien fue una de las propulsoras de “Planned Parenthood”; la organización abortista más grande del mundo, después del gobierno comunista de China.

Sanger se refirió al “control de natalidad” (el aborto) en un artículo de esta manera:

“Teóricamente, no hay obstáculos para el control de la natalidad en Rusia (…) Se acepta… por razones de salud y de derechos humanos (…) Podríamos tomar el ejemplo de Rusia, donde no hay restricciones legales, ni condenas religiosas, y donde la instrucción sobre control de la natalidad es parte del servicio de bienestar regular del gobierno.” (1)

La revolución y el aborto

El marxismo-leninismo siempre consideró al aborto como un “derecho” y como parte fundamental para liberar a la mujer de la dominación patriarcal.

Y en su libro “La Revolución Traicionada” el ideólogo León Trotsky dijo:

“Justamente por eso, el poder revolucionario ha dado a la mujer el derecho al aborto, uno de sus derechos cívicos, políticos y culturales esenciales mientras duren la miseria y la opresión familiar, digan lo que digan los eunucos y las solteronas de uno y otro sexo” (2)

Nótese que Trotsky habla de la “opresión familiar”, porque él abogaba por una “nueva familia”. Dice Trotsky:

“la vieja familia continúa disolviéndose mucho más rápido (…) “No se puede ‘abolir’ la familia. Tienes que reemplazarla”. (Ibíd.)

La vieja familia debía ser abolida porque representaba la base de una sociedad “patrialcal” y “burguesa”. Por ende, si el propósito era acabar con la burguesía y el capitalismo tambíen era necesario acabar con la “vieja familia”.

El holocausto comunista

El Dr. Paul Kengor escribió un libro llamado: “The Devil and Karl Marx: Communism’s Long March of Death, Deception, and Infiltration”.

Kengor narra que para 1936 Stalin estaba preocupado de que la población de la URSS disminuyera, debido a la cantidad tan grande de abortos que se practicaban.

Por esta razón Stalin prohibió el aborto en toda la URSS en ese mismo año. No fue hasta que Nikita Khrushchev llegó al poder en 1955 que el aborto volvió a ser legal.

Nadie sabe con seguridad cuántos abortos se practicaban en la URSS, pero Kengor afirma que la estimación ronda entre los 7 a 8 millones por año.

Según el “Libro Negro del Comunismo”, una antología editada por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centro Nacional de Investigación Científica, una de las organizaciones más prestigiosas de Francia, el holocausto comunista produjo 100 millones de muertos.

A esta cifra hay que agregarle los millones de los no nacidos que fueron asesinados por la legalización del aborto en la URSS, la China comunista y sus satélites.

La vida como valor

La vida es un valor moral y ético. Porque al contrario de las plantas y los animales que persiguen metas o propósitos predeterminados, el ser humano además logra propósitos que son elegidos, que le dan sentido y sustentan la existencia del hombre.

Dentro de esos valores éticos el más fundamental de todos es el valor moral de la vida. Por ser tan fundamental este valor se defiende y preserva, salvo en el marxismo-lenismo, donde la vida como valor es un medio para lograr cierto fin.

Notas:

(1) Birth Control Review, “Birth Control in Russia“, 1935

(2) “La Revolución Traicionada”, Fundación Federico Engels, 1936, fundacionfedericoengels.net