Un grupo de 17 diputados de tres diferentes partidos políticos denunciaron graves irregularidades en subcontrataciones realizadas por RACSA, después que esa entidad obtuviera contratos de forma extraordinaria con diversas instituciones públicas.
¿Qué sucede con RACSA?
Según los denunciantes se trata de irregularidades en la asignación de montos cercanos a los 30 millones de dólares.
Los diputados aportaron los datos del Sistema de Compras Públicas (SICOP), que muestran como entre diciembre de 2022 y noviembre de 2023, RACSA obtuvo al menos 40 adjudicaciones de diversos entes públicos, todas mediante un proceso de “excepción”; por lo que no se hizo un concurso o licitación pública. (1)
La denuncia se trasladó a la Contraloría General de la República, la Fiscalía General de la República y la Procuraduría de la Ética Pública. (2)
A los pocos días se denunció otro caso que involucraba a RACSA: el sobreprecio que cobró RACSA para adjudicar a una empresa privada el contrato de tobilleras para el monitoreo de detenidos del Ministerio de Justicia y Paz. (3)
¿Cómo funciona RACSA?
RACSA fue creada mediante la Ley N° 3293 del 18 de junio de 1964, que después fue modificada por la Ley N° 8660 del 8 de agosto de 2008 con ocasión de la apertura del monopolio de las telecomunicaciones.
RACSA somete su gestión a las normas del Derecho Privado, pero a la vez, es una empresa del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Como se aprecia, RACSA es un híbrido que mezcla regímenes jurídicos diferentes y que no deberían estar juntos en una organización.
RACSA no compite
Si RACSA fuera una “empresa” eficiente y pudiese competir libremente contra las empresas privadas, no habría necesidad para que las instituciones públicas le otorguen contratos de forma directa o “excepcional”.
Porque si RACSA ofreciera servicios que pudiesen competir en calidad y precio, con los servicios ofrecidos por las empresas privadas, ¿para qué otorgarle contrataciones de forma “excepcional”?
Es claro que estas instituciones autónomas deben recurrir a formas de contratación “excepcional”, porque de no hacerlo, los servicios que ofrece RACSA jamás saldrían seleccionados en una licitación o concurso público en donde las empresas privadas puedan participar. Esto explica el porqué el 90% de los contratos de RACSA son con el mismo Estado. (4)
RACSA es un intermediario
Mediante una adjudicación del Ministerio de Justicia RACSA suple a ese ministerio de tobilleras electrónicas. Pero en realidad, RACSA subcontrata esos servicios a una empresa privada.
Entonces, ¿no sería mejor eliminar al intermediario (RACSA) para que ese ministerio contrate directamente con la empresa privada que suministra las tobilleras?
Desde luego, eso sería lo más conveniente, ¿por qué el Ministerio de Justicia contrataría a RACSA, para que esta última después subcontrate a una empresa privada?
Es obvio que al eliminar al intermediario (RACSA) los costos de la contratación serían menores para cualquier ente gubernamental.
RACSA socializó sus pérdidas
Hay que recordar que el empresario usa en lo ordinario su patrimonio para fundar una empresa, sea grande o pequeña, y esto implica que asume un riesgo. Para minimizar ese riesgo el emprendedor estará siempre atento a su hoja de pérdidas y ganancias.
Si acierta obtendrá una justa ganancia por haber arriesgado sus propios recursos. Si el empresario falla obtendrá una pérdida y habrá malgastado su patrimonio familiar.
Como el empresario no puede obligar a las personas a comprar lo que produce, debe ofrecer algo de valor en el mercado. Solamente así, de forma voluntaria, los consumidores comprarán lo que el productor vende.
De igual forma, si el productor no logra satisfacer una necesidad de forma eficiente, obtendrá constantemente una pérdida hasta que finalmente se vea obligado a cerrar. En RACSA no sucede esto.
Porque su cúpula gerencial no arriesga su propio capital, ante las malas decisiones que se toman, como si ocurre en una empresa privada; por lo que no sabemos realmente si RACSA ofrece algo que represente un valor para el mercado.
Por ejemplo, entre el año 2010 y el 2016, RACSA acumuló pérdidas por 56 mil millones de colones, pero siguió funcionando. ¿Cómo? (5)
RACSA socializó esas pérdidas por medio de los recursos que obtenía del Instituto Costarricense de Electricidad. A su vez, el “Grupo ICE” obtiene sus recursos de lo que pagan sus clientes o de la deuda que asume. Deuda que en algún momento deberá ser pagada también con los ingresos que recibe de los usuarios.
Conclusión
Sabemos que el empresario asume riesgos, pero al hacerlo debe pagar con su patrimonio las malas decisiones en que incurre. Sin embargo, las malas decisiones que se toman en RACSA no afectan el bolsillo de los políticos en su cúpula.
Nunca existirá el incentivo para que RACSA sea una empresa eficiente y esté lejos de los vicios y las malas prácticas que carcomen el aparato estatal. RACSA debe cerrarse, y cuanto antes mejor.
