Sobre el libre comercio y la Alianza del Pacífico

Andrés Ignacio Pozuelo Liberalismo

Al observar cualquier sistema evolutivo, sea biológico, tecnológico, social, lo que notamos es que, al aumentar las posibilidades combinatorias de los replicadores, el sistema evoluciona más rápido.

En cada caso, los replicadores (genes, memes o temes) requieren de posibilidades extensas de transmisión y combinación de información para generar nuevas posibilidades de selección que se adapten a un medio cambiante.

De esta manera, en un sistema socioeconómico como un país, las posibilidades de éxito de su población dependerán no solo de la combinación genética de su población, con un cierto nivel de refrescamiento genético externo (inmigración), sino también, de la capacidad de combinar información tecnológica y social con información proveniente de otros sistemas socioeconómicos, vía comercio libre e intercambio social.

Es por esta razón que países como EE.UU., que poseen no solo una población extensa, sino además sistemas de organización social con bajos costos de transacción, un mercado interno grande, y que, históricamente han permitido el ingreso de capital humano, tecnológico y financiero, se presentan como los grandes motores del desarrollo mundial.

Si regiones como Latinoamérica, quisieran llegar a tener los niveles de avance tecnológico y social de EE.UU., tendrían, por fuerza, que abrir sus economías y posibilidades combinatorias al mismo nivel que ese país.

En países pequeños como el nuestro, donde las posibilidades combinatorias del sistema son reducidas, se dificulta el avance tecnológico y social, toda vez que, el sistema se mantiene semicerrado al ingreso de capital humano y organizacional, capital financiero y mercancías variadas.

Los aranceles, impuestos selectivos, barreras no arancelarias, monopolios estatales, regulaciones mercantilistas, educación estatizada, impuestos y trabas al flujo de capitales financieros y restricciones migratorias; son todos factores que, se vuelven frenos para la evolución generalizada del sistema socioeconómico.

Es un hecho comprobado, que el conocimiento tácito (know-how) y el avance tecnológico, a través del libre intercambio es lo único que genera verdadera riqueza. Ni la intervención estatal asistencial, ni la agricultura subsidiada, ni la educación estatizada, y mucho menos un Estado empresario, generan riqueza alguna.

En base a esto, podemos decir que un país que importa mucho de un país tecnológicamente más avanzado significa que su población ha aumentado su estándar de consumo, tanto a nivel industrial como de bienestar.