El FEES: un privilegio impagable

Sergio Villalta Universidad de Costa Rica, Universidades públicas Leave a Comment

Por: Sergio Villalta

Se aprobó recientemente un informe legislativo sobre el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) rendido por una comisión especial de la Asamblea Legislativa.

La comisión fue creada para analizar el problema del exorbitante gasto de las universidades públicas. 

De inmediato las cúpulas universitarias y el resto de la izquierda atacaron el informe. Aducen que es el inicio de la “privatización” de la educación universitaria. 

El FEES

El ritmo de crecimiento del FEES es insostenible. En promedio el FEES creció un 8,91% cada año entre el 2008 y el 2018. Lo cual implica un aumento mucho más alto que la inflación promedio para esos años. (1

Para este año fiscal el FEES alcanzó la astronómica suma de ¢512.781,51, es decir, aproximadamente unos $900 millones de dólares. (2)  

Y desde el año 2015 hasta la fecha el FEES ha aumentado en un 20%. (3) Lo que significa que las universidades han gastado a manos llenas, mientras el resto del gobierno ha enfrentado un grave problema fiscal. (4

Los salarios

Por ejemplo, en la Universidad de Costa Rica (UCR), únicamente su planilla de casi 10 mil empleados nos cuesta 400 millones de dólares al año. (5)

Para poner en contexto esta cifra examinemos el presupuesto del Ministerio de Seguridad Pública para el 2020, que es de 476 millones de dólares. (6

Esto significa que la planilla solamente de una universidad nos cuesta aproximadamente todo el presupuesto de un ministerio, que debe resguardar al territorio nacional durante los 12 meses del año, siete días a la semana y las 24 horas del día.

Gastos insostenibles en la UCR

Además, el cuerpo de burócratas de la UCR recibe todavía un aumento del 3,75% de “anualidad” sobre su salario bruto. Antes recibían un 5,5% al año. (7)

Ciertamente ha disminuido en años recientes, sin embargo, continúa siendo un aumento; no un recorte del gasto que se esfuma en sueldos exorbitantes. 

Ya sabemos que todo este gasto es impagable. Así lo confesó el propio rector de la UCR en octubre pasado. 

Ante una comisión legislativa el rector admitió que el pago por “anualidades” que reciben los miles de empleados de la UCR son insostenibles. (8)

También, recientemente las autoridades de la UCR tomaron la decisión de pagar la anualidad de la misma forma en que el resto del sector público la paga. 

Es decir, a 1.94% sobre el salario base. Por lo que el gasto seguirá aumentando en lugar de hacer un ajuste basado solamente en el nivel de inflación. (9

Gastos insostenibles en la UNA

La situación con la Universidad Nacional (UNA) es igualmente seria. La UNA para cumplir con el aumento en el pago de salarios y pluses, tendrá que tomar el dinero de montos subejecutados (no gastados) en su año fiscal. (10)

En conjunto todas las universidades cuentan con una frondosa burocracia de 17 mil empleados que es imposible seguir pagando. 

Solo el costo de estas “anualidades”, “pluses”, pagos por “zonaje”, “bonificaciones” y el resto de las 43 privilegios que extraen del pagador de impuestos, consumen un 25% de todo el presupuesto del FEES. (11)

Un subsidio

Pero más allá de los números, es moralmente incorrecto que una élite de “académicos”, “intelectuales” y estudiantes succionen la riqueza ajena en nombre de la “educación”.

En especial cuando esa “educación” universitaria la recibe un exclusivo grupo de personas que mayoritariamente pertenecen a los estratos de mayor ingreso. (12

Esto significa que nos obligan a pagar la “educación” de personas que bien podrían costearse por si solas una carrera universitaria. 

Obviamente se trata de un subsidio que beneficia a una élite que no paga lo que debería pagar. Y todo subsidio significa una transferencia involuntaria de riqueza.

Esto significa que a todos se nos expropia una parte del beneficio que obtenemos de nuestro esfuerzo, para que un pequeño grupo lo gaste en su “educación”. 

Evidentemente estamos ante un grave vicio que no debe ser tolerado durante más tiempo.